Embolización de la arteria prostática

¿Qué es la embolización de la arteria prostática?

Este es un procedimiento mínimamente invasivo llevado a cabo bajo anestesia local que trata las próstatas agrandadas mediante el corte de las arterias que alimentan la glándula, lo que hace que se encoja en tamaño. Este procedimiento es realizado por radiólogos intervencionistas.

¿Por qué necesitaría embolización de la arteria prostática?

Si sufre de agrandamiento prostático benigno (BPE, por sus siglas en inglés), la embolización de la arteria prostática es una opción de tratamiento para reducir el tamaño de la próstata agrandada. El BPE puede afectar seriamente la calidad de vida de los que sufren, por lo que es importante encontrar un tratamiento para aliviar los síntomas.

¿Qué implica la embolización de la arteria prostática?

Durante la embolización de la arteria prostática, se inserta un tubo similar a un catéter en una arteria de la región de la ingle. Una vez que la posición es correcta, verificada por una radiografía, el tubo se inserta en ambas arterias de la próstata. Cuando el catéter se coloca en las arterias de la próstata, se inyecta un tinte especial llamado medio de contraste que bloquea las arterias. El colorante contiene pequeñas partículas que permanecen en el cuerpo permanentemente siguiendo este procedimiento. Una vez que ambas próstatas están bloqueadas, se retira el catéter y se aplica presión en el sitio de la inyección hasta que se detiene el sangrado. Esto no se realiza bajo anestesia general, sino solo con un sedante y un anestésico local en la ingle.

¿Cómo puede prepararse para la embolización de la arteria prostática?

Este procedimiento se lleva a cabo en el hospital, pero se puede hacer como un procedimiento de caso de día. Unas horas antes de la cirugía, deberá dejar de comer y beber.

Cuidados postoperatorios después de la embolización de la arteria prostática

Después de la embolización de la arteria prostática, se controlan el pulso y la presión arterial y se verifica el sangrado en el sitio de entrada. Después de 4 a 6 horas, es posible regresar a casa y descansar hasta por cuatro días. Si hay algún dolor, se prescribirán analgésicos. La mayoría de los pacientes se sienten lo suficientemente bien como para volver al trabajo después de una semana después de este procedimiento.

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